Son los audífonos clásicos, colocados discretamente detrás de la oreja. Lo que los hace tan especiales es la personalización del molde, hecho a medida para cada conducto auditivo. Esa adaptación personalizada es la que asegura que sean cómodos, que no se muevan y que ofrezcan el mejor rendimiento posible.
Los retroauriculares son una opción robusta y fiable, recomendada para pérdidas auditivas que van desde leves hasta severas.
👉 Su gran ventaja es que ofrecen potencia y durabilidad, sin renunciar al confort ni a la estética.


